La brecha digital que la informática ha producido en la sociedad puede provocar la exclusión de las personas mayores. Para evitarlo, las instituciones preparan programas de acercamiento a las nuevas herramientas de la era digital.
El único fin de los avances tecnológicos es mejorar la vida de las personas. La informática ha conseguido elevar el bienestar social, modernizando la gestión de la información y las comunicaciones. Asimismo, en el plano personal, el conocimiento de informática supone muchas ventajas para el usuario. El ocio, las relaciones interpersonales, el desarrollo profesional y formativo han evolucionado con el avance de la informática. Sin embargo, la brecha digital continúa siendo un problema social sin resolver, pues las personas con menor nivel adquisitivo o las personas mayores encuentran dificultades para beneficiarse de los ordenadores o para convivir con ellos.
Poseer conocimientos de informática representa un valor añadido en la vida de las personas mayores, pues actividades cotidianas como coger cita en para el médico o reservar viajes pueden realizarse por Internet. Además, algunos expertos señalan los beneficios neurológicos, emocionales y racionales que puede tener informática en las personas mayores. Por otra parte, a través de la informática los ancianos pueden establecer relaciones, dar a conocer sus intereses y, en definitiva, ampliar su espacio vital y no quedarse atrás en esta nueva manera de entender el mundo que brinda la informática.
El lenguaje es un de los principales obstáculos a los que se enfrentan los mayores cuando empiezan a acercarse al conocimiento de la informática. La terminología que se utiliza son, principalmente, anglicismos o términos de nueva acuñación. Asimismo, la formación de las personas mayores en casos algunos casos es limitada, lo que dificulta el acceso a la informática.
Las instituciones públicas y las asociaciones de la tercera edad han dedicado esfuerzos a la reducción de la brecha digital. Los cursos para mayores están a la orden del día y en muchas ocasiones son los jóvenes quienes ayudan a estas personas a aprender a utilizar el correo electrónico o a hacer búsquedas en Internet.
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